viernes, 21 de mayo de 2010

Infancia y juventud de Antoine de Saint-Exupéry


Ya escribí hace un par de años sobre este singular personaje. Conté un poco de su vida, de su obra literaria y el misterio de su muerte que "ya se resolvió".

También, cabe recordar, su temporada por España, durante la Guerra Civil Española. Trabajó como corresponsal de guerra, su artículo “Aquí se fusila como se tala árboles” publicado en el periódico “L’Intransigeant”, el 19 de agosto de 1936.

Sin embargo, hoy toca sobre su etapa infantil y adolescente.

Era conocido en el círculo familiar con el sobrenombre de “Tonnio”. Nació a las 9 de la mañana del día 29 de junio de 1900, en el “8, Rue du Peyrat”, en Lyon. Su padre se llamaba Jean de Saint-Exupéry y su madre Marie de Fonscolombe. Se casaron el 8 de junio de 1886 en el Château de Saint-Maurice, en la región de Bugey.

Fue el tercer hijo de cinco. Su hermana mayor se llamaba Marie Madeleine conocida como “Biche”. La siguiente fue Simeone (“Monot”). Luego, vino él y, más tarde, su hermano François y su hermana pequeña Gabrielle (“Didi”).

Antoine, nació en el contexto histórico de la 4ª Exposición Universal, los primeros Juegos Olímpicos y la inauguración del metro de París.

Dos trágicos hechos ocurrieron en su infancia y adolescencia. La primera tragedia tuvo lugar durante su infancia. El 14 de marzo de 1904 moría su padre víctima de un ataque cerebral, cuando se encontraba en la estación “La Foux”. Su madre aún estaba embarazada de Gabrielle, “Didi”.

A partir de este momento, quedará muy vinculado con su madre, luego, tendrá una correspondencia muy fluida con ella. Estuvieron viviendo entre el “château” de su abuelo materno en Provenza y la residencia de verano de su tía-abuela, en “L’Ain”.

Su madre empezaría a narrarle los famosos cuentos de Andersen. Los veranos serían inolvidables para Antoine. Se llevaba todo el día jugando y disfrutando con su familia.
Hacían representaciones teatrales, aprendían a tocar instrumentos musicales, cataban, hacía un pequeño periódico, paseaban y disfrutan de los bellos paisajes que ofrecía la naturaleza del lugar.

En 1909 la familia se traslada a Mans. Allí, Antoine, estudia en el “collage Notre-Dame de Sainte-Croix du Mans". Sería buen alumno, aunque algo distraído en sus fantasías y sueños; pero, quién no a su edad.

Comenzó, en 1910, a hacer sus primeros pinitos escribiendo, no exentos de faltas de ortografía. También, realiza sus primeros dibujos.

Cuatro años después, en 1914, estalla en Europa la primera catástrofe humana del siglo XX, la Primera Guerra Mundial. Su madre se trasladaría cerca del frente para trabajar como enfermera de los soldados heridos. Antoine junto a su hermano pasan por distintos colegios, quizás para alejarlos de la guerra. En Suiza, noviembre de 1915, hace grandes amigos y descubre a los grandes autores como Balzac, Boudelaire o Dostoïevski. Destacaba en algunas asignaturas, pero estaba entre los últimos de la clase. No obstante, en julio de 1917 está apunto de hacer la Selectividad.

El verano se presentaría tranquilo si no fuese por la guerra. Pero, he aquí, el segundo hecho trágico ya en su etapa adolescente, no sería la guerra sino su hermano François. Tras un viaje escolar enfermó por el frío, su madre pensó que sanaría con el calor del verano, pero el 10 de julio de 1917, Antoine veía como su hermano pequeño se desvanecía entre sus brazos.

Tres meses después, Antoine, ya estaba en edad para hacer el servicio militar, su familia temía lo peor. Se traslada a París y, allí, realiza la instrucción en la Escuela Naval. Afortunadamente, no tuvo que ir al frente.

Finaliza la guerra, 1919, y en el verano se encuentra estudiando alemán en Besançon. En octubre, de ese mismo año, se inscribe en Arquitectura en la Escuela de Bellas Artes. Frecuenta los cafés en busca de inspiración literaria y los clubes nocturnos en busca de compañía. Posteriormente, se hace piloto de rastreo y mecánico. Recorrerá el mundo repartiendo el correo.


Para conocer más sobre su vida y obra, recomiendo “La mémoire du Petit Prince” de Jean-Pierre Guéno. Es una obra preciosa llena de fotografías e ilustraciones de todo tipo. La biografía de Antoine de Saint-Exupéry está contado nada más y nada menos que por el Principito. El libro lo he encontrado disponible en el Fnac, cuesta 29€ y está escrito en francés.

sábado, 15 de mayo de 2010

Manifiesto en apoyo al Juez Garzón.


ASREMEHCO, Asociación para la Recuperación de la memoria Histórica en Coria del Río, desde su fundación en el año 2004, ha trabajado, guardando siempre el más exquisito respeto hacia las personas, para conocer todo lo que ocurrió en nuestro pueblo en la larga noche de la represión franquista, siendo uno de nuestros objetivos principales, el que se reconociera y dignificara a nuestros muertos.

Todo tiene un límite. Lo que está sucediendo con el juez Baltasar Garzón en el Tribunal Supremo hace que esta Asociación se sienta especialmente indignada ante tales hechos. Efectivamente, vamos a tener que creer que el dictador lo dejó todo “atado y bien atado”

Baltasar Garzón, atendiendo a una denuncia de las Asociaciones de Memoria Histórica en España, abrió ACTUACIONES PARA INVESTIGAR LOS CRIMENES COMETIDOS POR EL FRANQUISMO.

Por fin el fascismo se iba a sentar en el banquillo de los acusados. Previamente a esta actuación, la Asamblea General de Naciones Unidas, el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo habían condenado el golpe militar fascista que dio lugar a la Guerra Civil Española.
La victoria de los golpistas en España dio paso a doscientos mil Consejos de Guerra sumarísimos, con más de cien mil sentencias de muerte, entre las que se encuentran las de muchos de los corianos desaparecidos y asesinados. Los fascistas exterminaron extrajudicialmente a gran número de vencidos.

Algunos consiguieron encontrar asilo y muchos otros vivieron un exilio interior, despojados de sus bienes y expulsados de sus cargos. Nunca pudieron reclamar sus derechos ante los tribunales.

Muerto el Dictador, una Ley de Amnistía (1977) ponía fin a la responsabilidad de los vencedores por hechos que toda la comunidad jurídica internacional calificaba como crímenes contra la humanidad. Los que pretendieron la revisión y anulación de los consejos de guerra no fueron oídos.

El Comité de Derechos Humanos de Ginebra encargado de velar porque España cumpla el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos nos recuerda que los crímenes contra la humanidad cometidos en España no han prescrito.

Con estos precedentes, un juez español, Baltasar Garzón, universalmente conocido por su persecución contra Los Dictadores en América Latina, estima que existe una base para realizar la revisión jurídica de una historia criminal. Abre una causa en la que incluye ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada de miles de conciudadanos y el secuestro y entrega a los vencedores de treinta mil niños arrebatados a sus madres y familias, considerándolos como crímenes contra la humanidad.
Ahora, el Tribunal Supremo de la justicia española ha SUSPENDIDO al Juez Baltasar Garzón, que fue denunciado por grupos de la Extrema Derecha Española y le expulsa de la Audiencia Nacional por investigar los crímenes franquistas…

Los partidos políticos que defiendan y consientan este nuevo atentado contra la democracia, quedarán deslegitimados para hablar de justicia. Hoy informamos, aunque algo habrá que hacer.

jueves, 6 de mayo de 2010

"Dale café, mucho café"


He aquí, el carnicero de Sevilla, Gonzalo Queipo de Llano. Un "hombre" que cuando se sentó en Unión Radio Sevilla le cogió el gustillo no sólo al asiento, sino a eso de la radio.
Desde ahí, como si fuese el presentador del tiempo, predecía todo lo que iba a ocurrí en los pueblos andaluces, avisaba diciendo que iban a atacarlos y lo que estaban dispuesto a hacer contra ellos. Sembrando el terror con sus sanguinarias palabras.
A los hombres simpatizantes con la legalidad democrática republicana, les decía que iban a ser acallados con un tiro en la cabeza y sus mujeres violadas por sus tropas, los verdaderos hombres, ya que ellos (milicianos y demás) no eran más que una panda de maricones.

Hoy las investigaciones, por parte de arqueólogos e historiadores, señalan miles de muerto bajo sus órdenes. Entre ellas, por poner algún ejemplo, la de dos grandes personalidades, Federico García Lorca y Blas Infante.
Cabe recordar que Queipo de Llano junto a su mujer se encuentran enterrados en la Iglesia de la Macarena, en Sevilla. Allí, en una iglesia que tiene que predicar la paz y el amor al prójimo, se encuentra uno de los genocidas del siglo XX. Y, si esto no fuera poco, la virgen de la Macarena lleva puesto el fajín oficial de Queipo de Llano, paseándolo por barrios donde Queipo y sus tropas asesinaron a centenares de personas.

¿Cómo puede llevar la virgen una prenda que lleva tanta sangre tras de sí? ¿Cómo puede estar un hombre que ha matado a tantas personas enterrado en una iglesia? ¿Cómo puede haber tantas personas, y entre ellas sevillanos/as, que no conocen estas cosas?
La Hermandad de la Macarena ha retirado de su lápida alguna simbología y la fecha del 18 de julio, pero no sé sí pensar sí eso es suficiente.
Lo que hizo G. Queipo de Llano coincide totalmente con la definición GENOCIDIO. Me parece que la Iglesia debería replantearse nuevamente este asunto, por muy poco que le guste, pero es que debe ser coherente con lo que predica.

A continuación transcribo un fragmento radiofónico de G. Queipo de Llano, creo que nos hará ver, claramente, la imagen de lo que fue este personaje:

"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad. Al Arahal fue enviada una columna formada por elementos del Tercio y de Regulares, que han hecho allí una razzia espantosa".
"¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré".
"Nuestros valientes legionarios y Regulares han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y, de paso, también a las mujeres. Después de todo, estas comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen"

"Ya conocerán mi sistema: Por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello: les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar".


Los mensajes cargados de amenazas, insultos y palabras cuarteleras malsonantes fueron clausurados a petición de Franco en febrero de 1938, ya que estos mensajes en el ámbito internacional hacían más daño que favor al nuevo régimen militar.

Unión Radio Sevilla: se encontraba a 0'5 km de la sede divisoria, en el nº 6 de la calle González Abreú. Estaba dirigido por un comandante retirado llamado Antonio Fontán.

jueves, 15 de abril de 2010

Los refugios antiaéreos de Almería


La II República Española (1931-1936) entró con gran satisfacción en la provincia de Almería y, prueba de ello, fue la lucha que mantuvo durante la Guerra Civil Española (1936-1939) a favor de la legalidad democrática.

Dos hechos intentaron acabar con la república en Almería: protagonizados en primer lugar por el Teniente Coronel Huerta Topete y en segundo lugar por la Guardia Civil. Sus posturas, al principio, se caracterizaron por la ambigüedad e indecisión, estuvieron a la expectativa de los acontecimientos para posicionarse en uno u otro bando. Finalmente, acabaron declinándose por los sublevados, pero fueron rápidamente sofocados por los milicianos, las organizaciones de izquierda, por el teniente José Hellín y el pueblo almeriense, en general.

Quedando ya Almería bajo control republicano, entre los almerienses se produjo un sentimiento antifascista y de fidelidad a la República, pero lo más importante fue el sentimiento de solidaridad, colaboración y compromiso para su autodefensa.

Prueba de dicha solidaridad y colaboración entre todas las clases sociales de Almería fue la construcción de unos refugios antiaéreos, producto de los constantes bombardeos que recibía la ciudad de la mano de italianos fascistas y alemanes nazis.

Uno de los días más destructivos de los bombardeos fue el 31 de mayo de 1937. Acabó con un balance de 40 muertos, 150 heridos y unos 200 edificios destruidos. El segundo Guernica pero en tierras andaluzas. Este hecho, se debió a la furia contenida de Adolf Hitler, pues el 29 de mayo de 1937, dos aviaciones republicanas atacaron el acorazado alemán Deutschland, provocándole grandes pérdidas. Hitler, aunque se le pasó por la cabeza declarar la guerra a la II República Española, decidió, en cambio, bombardear una ciudad española. Así, eligió a Almería por ser una ciudad abierta espacialmente, tener poca defensa, encontrarse en la zona de control marítimo alemán y no ser ciudad importante como para que se crease un gran revuelo internacional.

Dibujo realizado por un niño almeriense en una de las galerías del Refugio. Representa en la pared el bombardeo de su ciudad, Almería, por parte de un barco y aviones aliados de los sublevados.


La construcción de los refugios (de feb-1937 a primavera-1938) fue dirigida por el arquitecto municipal Guillermo Langle, el ingeniero de canales José Fornieles y el ingeniero de minas Carlos Fernández.

Características de los refugios:

+ 4’5 km. de galerías subterráneas.
+ A 9 m. de profundidad.
+ 67 accesos repartidos por toda la ciudad.
+ Capacidad para 34.144 personas, para una población estimada (en Almería) de 50.000 habitantes. Otros refugios auxiliares fueron las minas de la zona y las cuevas de La Chanca.
+ Complejo y seguro sistema de ventilación.
+ Un sencillo pero eficiente sistema de iluminación (dos hilos de cobre para alimentar las bombillas de los refugios).
+ Un curioso sistema de entrantes y salientes para evitar las temibles avalanchas en las asfixiantes aglomeraciones de sus galerías.


Además de las kilométricas galerías, los refugios que ya se interconectaban entre sí formando uno sólo, contaba con:

+ Un almacén-despensa para almacenar los víveres que pudieran ser necesarios.


+ Y un quirófano para atender a los posibles heridos. En sus inmediaciones se encontraba un moderno generador eléctrico.


El fin de la Guerra Civil Española se abría paso con los triunfos militares de los fascistas de Franco. La moral de los almerienses republicanos caían en picado como las bombas que los agonizaban y, todo ello, provocaba, en gran parte de la población, el anhelo inmediato del final de la guerra.

Juan Negrín y el Partido Comunista Español, desde Madrid, mantuvieron la consigna de resistir con decisión, sin detenerse ante cualquier obstáculo o dificultad. Sin embargo, Segismundo Casado discrepaba, deseaba el final de la guerra mediante la firma de paz pactada con Franco. Segismundo Casado dio un golpe de estado al gobierno de Negrín y, en Almería, el teniente Julián del castillo, el presidente del Consejo Provincial Cayetano Martínez Artés y el alcalde Manuel Alférez Samper se sumaron al movimiento de Casado.

Los principales dirigentes del PCE y JSU en Almería escaparon, pero se encarceló al resto de los comunistas, algunos fueron condenados a muerte y la prensa comunista fue clausurada.
La traición del presidente del Consejo Provincial y del alcalde de Almería, no sirvió para salvar sus vidas. Al poco de acabada la guerra fueron fusilados.

En cuanto al refugio, posteriormente, se cerró creando en sus bocas de accesos kioscos racionalistas. Actualmente, se ha creado un museo y, siendo unos de los refugios más grandes de Europa, se ha convertido en una de las atracciones culturales más importante de Almería, aunque desconocido aún por mucho de nosotros.

Más información en:

Por David Domínguez.

lunes, 8 de marzo de 2010

Puzzle: Cartel de la Guerra Civil española.



Ya puedes disfrutar jugando con este estupendo y bonito puzzle. Un cartel de la Guerra Civil Española donde aparecen alegóricamente las dos repúblicas, a saber, la francesa y la española.

Aunque Francia, también república, intentó ayudar a la República Española durante la guerra civil (1936-39), tras la firma del Pacto de No Intervención, que tenía como objetivo que el conflicto español no se internacionalizara, Francia se ve en la situación de no intervenir a su favor.
Sin embargo, Alemania e Italia, a pesar de haber firmado también este pacto, no dudaron en enviar materiales bélicos a los sublevados franquistas, lo cual, ponía en desventaja a esta abandonada república española.

Tras un pequeño período de expectación, quien sí enviaría material armamentístico y víveres a la República Española fue Rusia (la U.R.S.S.), pero fue a cambio del famoso "
oro de Moscú"; en donde grandes cantidades de lingotes de oro, hablamos de toneladas, salieron del Banco de España y fueron utilizado por la República Española para sufragar los gastos que generaban la contienda.
Lamentablemente, las armas que Rusia vendió a la República, por lo general, estaban obsoletas.
Por otro lado, hay que decir que un país fundamental para la República fue México que acogería a la mayor parte de los españoles exiliados durante la guerra y la posguerra, expidiendo visados y salvoconductos. Esta desinteresada ayuda, aunque contrarrestada por la ayuda de italianos y alemanes al bando sublevado, realizó labores humanitarias y acogió a la República Española en el exilio.


(Haz clic en la imagen para empezar a jugar. Nota: Puede aparecer un mensaje, dale a ejecutar para comenzar.) Un truco: empieza haciendo los bordes del puzzle.


martes, 23 de febrero de 2010

Beso de bienvenida a casa



Mediados de 1940:


Es lo que tuvo el periodo de entreguerras, después de tanto tiempo sin ver al novio o a la novia los deseos se desataban.
En la imagen, aparece un miembro de la fuerza expedicionaria británica que regresa sano y salvo de Dunquerque; es recibido apasionadamente por su novia que le da una calurosa bienvenida.

La Fuerza Expedicionaria Británica fue creada a principios de la II Guerra Mundial con el fin de evitar la invasión alemana en Francia.

Trás el inminente avance alemán, se ideó la Operación Dinamo con la misión de evacuar las tropas aliadas.
De unos 50.000 soldados que se pensaba evacuar, la cifra aumento hasta los 330.000 soldados.

En palabras del propio Churchill, la Operación Dinamo fue "un milagro de liberación".

domingo, 21 de febrero de 2010

Juan Florín y el robo de los mapas españoles.


El primer pirata, del que se tiene conocimiento en la América española, fue Jean Fleury Lediepa, o más conocido por nuestros antepasados españoles como Juan Florín.
Corsario francés, se movía por la zona comprendida entre las islas Azores, las islas Canarias y la Península Ibérica.
Su fama procede de la captura de los tesoros que llevó a cabo contra los españoles.

Hernán Cortés envió la quinta parte de los tesoros que había obtenido en América a Carlos I de España y, para ello, encargó a Antonio de Quiñones y a Alonso Dávila la custodia de este tesoro, junto otros asuntos, a España.
Partiendo del puerto de Veracruz, en diciembre de 1522, estos dos capitanes navegaron rumbo a España, realizando una parada en las Azores.
Iban cargados con 88.000 lingotes de oro, además de piedras preciosas, joyas, animales exóticos, así como, muchos otros objetos de valor, procedentes de los regalos de Moctezuma y el saqueo de Tenochtitlán.

En las Azores, Antonio de Quiñones murió y, a oídos de Alonso Dávila, llegaron avisos de la presencia de una armada francesa en la zona, en este caso, la dirigida por Juan Florín.
Desde Sevilla, salieron tres carabelas para socorrer a los navíos y las cargas procedentes de América. Sin embargo, cerca del Cabo San Vicente, los españoles fueron capturados por los franceses, todos los navíos y sus respectivos cargamentos.


Fueron capturados todos los grandes tesoros, pero aún queda otro más valioso que venía de camino.

Juan Florín capturaba el navío procedente de Santo Domingo, añadiendo 20.000 pesos de oro, perlas, azúcar y cueros a su gran tesoro ya robado, pero lo más importante fue la captura de las cartas de navegación que trazaban las rutas de regreso de América.
Esto supuso la perdida más importante para España, pues a partir de entonces otros países sabrían como llegar al nuevo continente.

El pirata francés llevó los tesoros a Francia y entregó una parte al rey Francisco I, enemigo íntimo del emperador español. Toda Francia, o digamos algunos privilegiados, quedaron boquiabiertos al contemplar los tesoros.

El rey francés estaba muerto de envidia y temía que, con tantas riquezas que llegaba a España, Carlos I pudiese declararle la guerra en cualquier momento.

El rey francés se preguntaba ¿cómo España y Portugal se repartían el mundo sin contar con el resto de reyes cristianos? Por ello, pedía que España y Portugal le mostrasen el testamento de Adán, para ver que Dios les había dejado a ellos como únicos herederos, algo que sabía que era imposible.

Para el rey francés todo era injusto y sabía que todo era una obra interesada creada por España, Portugal y, también, el Vaticano. Así, decide que era legítimo robar todo cuanto se movía en la mar y, de hecho, volvió a enviar a Juan Florín en busca de más tesoros.

Sin embargo, para el pirata francés, Juan Florín, sus acechos y robos acabarían pronto, pues durante la segunda guerra entre Francia y España fue apresado.

En 1527, en una batalla entre corsarios franceses y españoles, el capitán Martín Pérez de Irizar capturó a Juan Florín en el mar, cerca de Cádiz.

Este fue llevado a Sevilla, a la Casa de la Contratación, declarando tras un interrogatorio haber hundido alrededor de 150 naves españolas.

Se acordó, ante la importancia del preso, enviarlo al emperador para que éste decidiese su destino, pero al saber Carlos I de su captura ordenó inmediatamente que se le ejecutara.

La ejecución tuvo lugar en el Puerto del Pico, en Colmenar de Arenas (Toledo), mientras iba camino para ser juzgado por el emperador. Sin embargo, como hemos comentado, Carlos I ya había declarado su sentencia antes del encuentro.

por David Domínguez.

domingo, 14 de febrero de 2010

EL ISLAM (Primera Parte)



El Islam apareció en el s.VII y supuso un cambio en el curso histórico de los pueblos árabes que se extendieron desde el Magreb y la Península Ibérica hasta la Península del Indostán.



Dominó buena parte del Mediterráneo y fue el tercer protagonista de la Edad Media, junto al Imperio Bizantino y la Europa feudal de Occidente.

Todo ello gracias, e
n gran parte, a Mahoma. Bajo su persona se alcanzó la unificación de un pueblo dividido, se creó una nueva religión y un destino común para los árabes.

La Arabia Preislámica:
Antes, Arabia, había sido un mundo fragmentado y con interminables luchas sanguinarias. Se trata de una península situada en una encrucijada entre África y Asia, y de influencias marítimas.
El clima dominante, como hoy en día, es el desértico.

En sus orígenes aparecieron pueblos como:
el Reino de Saba en Yemen,
el Reino de Nabateo en Petra o
el Reino de Zenobia en Siria.

Con el tiempo, los romanos fueron dominando algunos de ellos, y en el s. VI muchas tribus de las que se encontraban en Arabia fueron vasallas del Imperio Bizantino y el Imperio Persa. De la i
nfluencia con estos imperios muchas tribus árabes crearon semi-estados.

Había grandes contrastes entre la Arabia del norte y la Arabia del sur:
En la Arabia del norte se encontraban los árabes del norte o gasíes, era un territorio dominado por los beduinos nómadas. Su organización social era tribal y se dedicaban al pastoreo, al tráfico caravanero y al pillaje. Se concentraban en los oasis y estuvieron sometidos a los bizantinos y persas.

La Arabia del sur, sin embargo, era la “Arabia feliz”. Allí, se encontraban los árabes del sur o yemeníes. Fueron tribus sedentarias favorecidas por el comercio. El clima era algo más templado por lo que pudo desarrollarse actividades agrarias. Estos árabes eran más ricos que los beduinos del norte y centro de Arabia.
 En cuanto a la religión, por lo general, en Arabia existía un politeísmo de tipo naturalista, es decir, adoraban a las distintas fuerzas de la naturaleza, denominadas YINN (genio), (piedras-dioses de ser astral, como por ejemplo Allah, en La Meca) que convivía con el judaísmo y el cristianismo.

Mahoma y el Islam:

La Meca era un cruce de caminos y su posición favorecía las relaciones comerciales con casi todo el mundo conocido.
Allí, se encuentra una piedra sagrada, la kaaba, que es un trozo de meteorito que fue y es objeto de culto.
Pronto surgió una peregrinación y feria entorno a dicha piedra y los quraysíes, tribu a la que pertenecía Mahoma, llevaron el control de todas las actividades que se desarrollaban en La Meca. El clan de Mahoma, concretamente, se encargaba del suministro del agua en la ciudad.
Mahoma, ha sido una figura enturbiada por su propia leyenda. Existen visiones contrapuestas del profeta, pero lo cierto es que a diferencias de otros profetas, él está dotado de una sólida historicidad. Las fuentes que hablan sobre él son: el Corán y la Tradición (el Hadit), base de la Sunna.

Su infancia y juventud fueron aquellas etapas de las que menos datos se tienen, pero se sabe que nació en el 570, en el oasis de La Meca.
Quedó huérfano a los sietes años y fue recogido por su tío Abu Talib, conviviendo con su primo Alí.
Se dedicó al comercio, teniendo contacto con los cristianos, quienes le enseñaron los principios de su religión, y se casó con la rica viuda Jadiyya.


En estas etapas se marcaron su carácter y formación religiosa y su matrimonio, al ofrecerle estabilidad sentimental y económica, le permitió madurar su pensamiento religioso y desarrollar su capacidad de organizador.
 
En el 610, Mahoma tuvo una revelación que cambió su vida y la del pueblo árabe. En el monte Hira, el ángel Gabriel le anunció su misión profética. Primero lo comparte con su familia, entre ella, a su mujer Jadiyya, a su hija Fátima, a su primo Alí y a algunos amigos más íntimos.

Luego, lo hizo a su tribu, a los quraysíes, con los que tendría sus primeros problemas. Su tribu no podía aceptar un monoteísmo que pusiese en peligro las peregrinaciones y todo el negocio que se generaba entorno a La Meca. Todos los seguidores serían sumiso a Alà, a Dios, por lo que no reconocerían otro tipo de autoridad, por ejemplo la autoridad de los quraysíes. Mahoma supera a la tribu. Su contacto con persas y bizantinos le hace reconocer otro tipo de organización. Introduce en el Corán, la UMMA (la comunidad). El igualitarismo pondría fin a la jerarquía social propia de la tribu quraysíes.

En el 615, comienza una persecución a sus ideas y seguidores y, más adelante, mueren su esposa y su tío, máximos protectores de Mahoma.
La situación, a partir de entonces, era más difícil y peligrosa, por lo que lleva a cabo algunos contactos con tribus de la ciudad de Yatrib.
Tras una serie de acuerdos llevados exitosamente, con árabes y judios de Yatrib, se refugia en esta ciudad, el día 16 de julio del 622. Se realiza un pacto donde los seguidores de Mahoma y los árabes y judios de Yatrib compartirían la ciudad.
Yatrib cambia de nombre, denominándose Medina al-Nabí (la ciudad del profeta) y la huída en el 622 se denominaría con el nombre de Hégira, a partir de la cual se inicia el calendario musulmán, el año 1.

Los exiliados y seguidores de Mahoma habían abandonado La Meca por lo que habían dejado allí todos sus bienes y riquezas. Por ello, estos saquearon las caravanas que iban hacia La Meca y se quedaron con todo lo que llevaban.
La Meca reaccionó ante tal situación, pero como resultado Mahoma y sus seguidores vencen cerca del pozo Badr, en el 624.

Mahoma aumenta el número de seguidores y dirige varias batallas contra los mequíes.
Tras las varias victorias, entran triunfante en La Meca y es aceptado por la ciudad en el 629 y, al año siguiente, realiza la peregrinación a esta ciudad (10 de enero de 630), junto a un gran ejército.

En 631, por motivos de salud, Mahoma no acude a su peregrinación y manda a su primo Alí.
Ya muy enfermo, en el 632, realizó su última peregrinación a La Meca y, allí, realiza sus ritos, fija el calendario de doce meses lunares y pide a sus seguidores que ante todo mantengan la unidad.
El 8 de junio del 632, Mahoma muere sin decir quién debía sucederle por lo que generó un período de fuertes conflictos.


En la próxima entrada (Segunda parte): "Los pilares del Islam, el califato perfecto y la primera expansión".

Puedes contactar conmigo en:   hispanus21@gmail.com