Durante la época de la navegación, allá por la Edad Media y la Edad Moderna principalmente, la enfermedad del escorbuto era común entre los marineros que realizaban largas travesías.Los barcos que cruzaban el charco o realizaban grandes empresas por el mundo, en busca de productos para luego comerciar, quedaban desprovistos de agua y víveres.
Esta carencia de alimentos, sobre todo de frutas y verduras frescas, incrementaba no sólo la aparición del escorbuto sino además la aparición de muchas otras enfermedades de diferentes índoles.
Pero ¿en qué consistía esta enfermedad y cómo se descubrió su remedio?
Debemos retroceder en el tiempo y ver que la obtención de frutas y verduras era algo complicado y más en aquellas zonas donde dominaba el frío. Los helados inviernos hacía escasear dichos alimentos y, a consecuencia, su precio se elevaba.
El escorbuto era y es una enfermedad producida por la carencia de vitamina C, en la dieta. Y el hecho de padecerla, provocaba anemia, debilidad, manchas en la piel y hemorragias, generalmente en las encías.
Sin embargo, lo peor estaba por llegar, pues al no haber o mejor dicho al no conocerse un remedio que atajara la enfermedad, en tan sólo un mes la muerte hacía acto de presencia.
Cómo ya habréis podidos deducir las frutas y verduras son grandes fuentes de vitamina C y, por tanto, un buen brebaje de zumo de limón o naranja era esencial para prevenir el escorbuto. No obstante, no fue hasta bien entrado el s. XVIII cuando se descubrió este remedio.Anteriormente, se atribuía este mal a causas de lo más variopintas como un mal debido a la sangre corrompida, al frío de los mares o a las maderas verdes de los barcos.
Y también surgieron diferentes formas de denominar esta enfermedad. Los navegantes españoles la llamaron “la peste de las naos”, los portugueses “mal de Loanda” y los ingleses “peste del mar”.Pero lo verdaderamente sorprendente era la forma que tenían para contrarrestar esta enfermedad. Desde suministrar sal, mostaza, ácido fosfórico o comer luciérnagas o café concentrado hasta transfusiones de sangre de distintos animales.

Escorbuto en la Historia.
Vasco de Gama en su viaje en 1498, perdió a 55 marineros. Jacques Cartier explorando Canadá en 1535, su tripulación padeció la enfermedad. En 1558, sir Francis Drake perdió a 600 de sus 2300 marineros a causa de esta enfermedad. Muchos marineros ingleses perecieron a causa del escorbuto y resulta interesante saber como el almirante inglés Horacio Nelson se preocupaba porque hubiese cítricos en sus barcos.














El 2 de mayo de 1808 se producía en Madrid un alzamiento popular que se extendió rápidamente por toda España. Los sublevados no reconocía a José I y ante la ausencia de poder legítimo se constituyeron las “Juntas Provinciales de Defensa” quienes organizarían el levantamiento militar, dirigirían los asuntos públicos y redactarían una constitución. 



