sábado, 5 de julio de 2008

Escorbuto, la enfermedad de los marineros.



Durante la época de la navegación, allá por la Edad Media y la Edad Moderna principalmente, la enfermedad del escorbuto era común entre los marineros que realizaban largas travesías.
Los barcos que cruzaban el charco o realizaban grandes empresas por el mundo, en busca de productos para luego comerciar, quedaban desprovistos de agua y víveres.
Esta carencia de alimentos, sobre todo de frutas y verduras frescas, incrementaba no sólo la aparición del escorbuto sino además la aparición de muchas otras enfermedades de diferentes índoles.

Pero ¿en qué consistía esta enfermedad y cómo se descubrió su remedio?

Debemos retroceder en el tiempo y ver que la obtención de frutas y verduras era algo complicado y más en aquellas zonas donde dominaba el frío. Los helados inviernos hacía escasear dichos alimentos y, a consecuencia, su precio se elevaba.

El escorbuto era y es una enfermedad producida por la carencia de vitamina C, en la dieta. Y el hecho de padecerla, provocaba anemia, debilidad, manchas en la piel y hemorragias, generalmente en las encías.
Sin embargo, lo peor estaba por llegar, pues al no haber o mejor dicho al no conocerse un remedio que atajara la enfermedad, en tan sólo un mes la muerte hacía acto de presencia.


Cómo ya habréis podidos deducir las frutas y verduras son grandes fuentes de vitamina C y, por tanto, un buen brebaje de zumo de limón o naranja era esencial para prevenir el escorbuto. No obstante, no fue hasta bien entrado el s. XVIII cuando se descubrió este remedio.
Anteriormente, se atribuía este mal a causas de lo más variopintas como un mal debido a la sangre corrompida, al frío de los mares o a las maderas verdes de los barcos.

Y también surgieron diferentes formas de denominar esta enfermedad. Los navegantes españoles la llamaron “la peste de las naos”, los portugueses “mal de Loanda” y los ingleses “peste del mar”.
Pero lo verdaderamente sorprendente era la forma que tenían para contrarrestar esta enfermedad. Desde suministrar sal, mostaza, ácido fosfórico o comer luciérnagas o café concentrado hasta transfusiones de sangre de distintos animales.

Barbaridades a parte, fue el médico de la marina inglesa “James Lind” quién tras sus experimentos descubriese que suministrando zumo de limón los marineros afectados evolucionaban adecuadamente y se recuperaban. Pronto éste tratamiento se popularizó y muchos países adoptaron esta solución.

Más adelante, en el s.XX, el científico húngaro Albert Szent-György recibía el premio Nobel en 1937 por el descubrimiento de la vitamina C y los efectos que supone la carencia de esta en el organismo, siendo a partir de entonces cuando el escorbuto dejó de ser una epidemia.

Escorbuto en la Historia.

Vasco de Gama en su viaje en 1498, perdió a 55 marineros. Jacques Cartier explorando Canadá en 1535, su tripulación padeció la enfermedad. En 1558, sir Francis Drake perdió a 600 de sus 2300 marineros a causa de esta enfermedad. Muchos marineros ingleses perecieron a causa del escorbuto y resulta interesante saber como el almirante inglés Horacio Nelson se preocupaba porque hubiese cítricos en sus barcos.

Por David Domínguez.

miércoles, 2 de julio de 2008

"J'attendrai" por Tino Rossi.

Compuesta por el italiano Dino Oliveri hacia 1933. Fue adpatada al francés por él mismo en 1939 e interpretada por Rina Ketty.

J'attendrai (francés). "Esperaré"

J'attendrai, le jour et la nuit, J'attendrai toujours, ton retour.

J'attendrai, car l'oiseau, qui s'enfuit, Vient chercher l'oubli, dans son nid.

Le temps passe et court, En battant tristement, Dans mon coeur plus lourd, Et pourtant, j'attendrai, ton retour.

Les fleurs pâlissent, le feu s'éteint. L'ombre se glisse, dans le jardin. L'horloge tisse, des sons très lent. Je crois entendre ton pas.

Le vent m'apporte, des bruits lointains. Et dans ma porte, j'écoute en vain. Hélas! Plus rien, Plus rien ne vient.

Traducción:

Esperaré día y noche, esperaré siempre tu vuelta.

Esperaré porque el ave que huye viene para buscar el olvido en su nido.

El tiempo pasa y corre latiendo tristemente en mi corazón tan pesado. Y sin embargo, esperaré tu vuelta.

Las flores palidecen, el fuego se apaga. La sombra se desliza en el jardín. El reloj teje sonidos muy lento. Creo oir tu paso.

El viento me aporta ruidos lejanos. Y en mi puerta escucho en vano. ¡Por desgracia! Nada más. Nada más viene.


La versión de "J'atendrai" en la película Las 13 rosas:


jueves, 19 de junio de 2008

Sorolla. Visión de España.


Hasta el 29 de junio.

Exposición: sólo quedan unos días para que visites el Museo de Bellas Artes de Sevilla donde se expone la colección de la
"Hispanic Society of America".
Colección de 14 obras de arte, del pintor valenciano, SOROLLA.
Estas pinturas llevan en New York desde hace más o menos 80 años. Y gracias a Bancaja se expone por algunos lugares de España. Esta colección representa a España y fue Sir Archer Huntington quién la hizo hacer para su museo en New York.

HORARIO: martes a sábado de 9 a 21 horas (última entrada a las 20 horas); domingos y festivos de 9 a 15 horas (última entrada a las 14 horas). Lunes cerrados.
DIRECCIÓN: Plaza Museo 9, 41001 Sevilla - 954 219 500‎.

ENLACES:



lunes, 9 de junio de 2008

EXPOSICIÓN: Archivo General de Indias. Sevilla.


“EL HILO DE LA MEMORIA. TRESCIENTOS AÑOS DE PRESENCIA ESPAÑOLA EN LOS ACTUALES ESTADOS UNIDOS”

Esta exposición pretende mostrar la importancia de la duración, alcance e influencia de la herencia española en los Estados Unidos y del apoyo prestado a su lucha por la Independencia, tan esencial y tan olvidada.

En la exposición se muestran exclusivamente documentos del Archivo General de Indias, que suponen sólo una pequeña pincelada de la riqueza que sobre estas tierras conserva. El Museo Militar de Sevilla ha cedido en préstamo dos espadas de los siglos XVI y XVIII y una maqueta de un cañón del siglo XVI.

Se muestran más de doscientos documentos originales, algunos de ellos, son los primeros escritos y planos que dan noticia de aquellos territorios, muy esquemáticos como el mapa del golfo de México, atribuido a Alonso Álvarez de Pineda de 1519, o el atribuido a Alonso de Santa Cruz de 1544, o de San Agustín, la ciudad más antigua de los Estados Unidos. También el magnifico plano del río Mississippi de 1699, uno de primeros que se conservan de esta zona.

Se exhiben también otros documentos de enorme interés geográfico y científico como diarios de las exploraciones realizadas en el siglo XVIII por la costa del Pacífico por marinos y misioneros, y curiosos como el sencillo dibujo del siglo XVI de un bisonte de las Grandes Praderas, seguramente el primero que representó a estos animales; un informe hablando del asentamiento del explorador Daniel Boone en el territorio de Kentucky. Asimismo, una carta manuscrita con la firma original de George Washington, primer presidente de los Estados Unidos, y tratados de amistad con las naciones indias (Cherokee, Chikasaw, Chakta, Talapuche, etc.).

Se estructura la Exposición en diez secciones desde que se produce el primer contacto con el territorio en 1513, hasta la incorporación de éste a los Estados Unidos, después de la guerra mexicano americana y la firma del Tratado Guadalupe-Hidalgo 1848.

Se han añadido a cada una de ellas cronologías que ayuden a su mejor comprensión.


1. La fisonomía de Norteamérica.
2. Tierras nuevas, viejos mitos.
3. La conquista del espíritu: las misiones.
4. La defensa de la frontera y el sistema de presidios (guarniciones militares).
5. El difícil asentamiento. Las ciudades.
6. Avances y retrocesos en el siglo XVII.
7. El reparto de Norteamérica: Luisiana española.
8. Ciencia y política: el peligro ruso y las últimas expediciones de descubrimiento.
9. Surge un nuevo país: Los Estados Unidos de América.
10. La expansión de los Estados Unidos.



Enlaces de interés:

Otros Datos:
Duración: del 14 de mayo hasta octubre de 2008.
Dirección: Archivo Gral. de Indias. Avda. de la Constitución, s/n.
Horario: De lunes a sábados de 9,00 - 16,00 ; domingos y festivos de 10,00 - 14,00.

Entrada gratuita.

martes, 27 de mayo de 2008

Sócrates


Haz click aquí para escuchar su biografía, por Juan Antonio Cebrián.

Sócrates nació en Atenas el año 470 a. c. de una familia, al parecer, de clase media. Su padre era escultor y su madre comadrona, lo que ha dado lugar a alguna comparación entre el oficio de su madre y la actividad filosófica de Sócrates. Los primeros años de la vida de Sócrates coinciden, pues, con el período de esplendor de la sofística en Atenas.

El interés de la reflexión filosófica se centraba entonces en torno al ser humano y la sociedad, abandonando el predominio del interés por el estudio de la naturaleza. Probablemente Sócrates se haya iniciado en la filosofía estudiando los sistemas de Empédocles, Diógenes de Apolonia y Anaxágoras, entre otros. Pero pronto orientó sus investigaciones hacia los temas más propios de la sofística.

En el año 399 Sócrates, que se había negado a colaborar con el régimen de los Treinta Tiranos, se vio envuelto en un juicio en plena reinstauración de la democracia bajo la doble acusación de "no honrar a los dioses que honra la ciudad" y "corromper a la juventud". Al parecer dicha acusación, formulada por Melitos, fue instigada por Anitos, uno de los dirigentes de la democracia restaurada. Condenado a muerte por una mayoría de 60 o 65 votos, se negó a marcharse voluntariamente al destierro o a aceptar la evasión que le preparaban sus amigos, afirmando que tal proceder sería contrario a las leyes de la ciudad, y a sus principios. El día fijado bebió la cicuta.

lunes, 26 de mayo de 2008

MALLEVS MALEFICARVM (Martillo de brujas)


Durante la segunda mitad del s. XV y hasta finales del s. XVII, tuvo lugar en buena parte de Europa la denominada “Caza de Brujas”. Individuos de todas las clases sociales estaban convencidos de que una conspiración generalizada de brujas amenazaban sus vidas.
Miles de hombres, pero sobre todo mujeres, fueron acusados falsamente de brujería, cuando en realidad no fueron más que víctimas de una histeria colectiva, basada en la herejía y en la práctica de algunos trucos de magia, pociones o adivinaciones.

Un invento que contribuyó a la rápida propagación de ideas y temores sobre las artes oscuras, practicadas por brujos y brujas, fue la imprenta en 1440, gracias a ella, la difusión fue mayor.

Muchas de estas ideas fueron recogidas en el libro titulado Melleus Maleficarum escrito por dos alemanes cazadores de brujas (Heinrich Kramer y Jacob Sprenger), en 1486.
Esta obra ha sido una completa guía para identificar, perseguir y castigar a brujas y, resulta sorprendente, la popularidad e influencia que tuvo en clérigos y legisladores, los cuales, dejaron a un lado la ética y la legalidad para decidirse a erradicar malhechores y exterminar a todas las brujas de la Tierra.
De igual manera resulta increíble como este libro contribuyó a perpetuar los estereotipos de brujas y la desinformación que enviaron a miles de personas inocentes a una muerte espantosa.



En cuanto al contenido de esta obra podemos decir que se divide en 3 partes:

En la primera parte se intenta probar que la brujería existe. Por un lado, explica que el Demonio y sus seguidores intentan hacer el mal en la Tierra y que Dios, en cierto modo, lo permite con tal de que estos no obtengan un poder ilimitado y destruya el mundo.
Por otro lado, deja ver claramente el papel que juega la mujer en todo esto. Los autores del libro perteneciente a la iglesia, y ésta basada desde sus orígenes en una sociedad patriarcal (machista), consideran a la mujer como un ser inferior física e intelectualmente y propensa a las tentaciones y vicios. De ahí que haya más brujas que brujos.

En la segunda parte se describe las formas de brujería. Explicando los hechizos que éstas utilizan y dando al lector las formas para prevenirse o protegerse de dichas acciones maléficas. También se pone un gran énfasis en dar como cierto la existencia de brujas y sus pactos con el Diablo.

Finalmente, la tercera parte se detalla los métodos para identificar, enjuiciar y sentenciar a las brujas. La tortura se convierte en algo necesario, de tal forma que, si el acusado no confesaba voluntariamente, éste lo haría aún siendo inocente. Otra atrocidad de este libro es la legitimidad y justificación que se le da a cualquier testimonio o rumor. No era extraño que algún vecino acusara de brujería a otro vecino con tal de quitárselo del medio y, para colmo, una defensa demasiado insistente era evidencia de que el defensor estaba embrujado. Sin embargo, los inquisidores o jueces estaban protegidos de ser embrujado por Dios.

Toda esta obra fue respaldada por el Papa Inocencio VIII incluso ante de escribirse y los autores echaron manos de obras de Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás de Aquino o las Sagradas Escrituras para justificarse.

Fueron miles y miles los inocentes que murieron torturados, quemados, ahogados e infinitud de macabras formas. Pero, ¿nadie hablaba en contra de la Caza de Brujas?
La respuesta es que sí, pero, aquel que pusiera en duda abiertamente la autenticidad de la brujería o la culpabilidad de una anciana inofensiva, se arriesgaba a acabar también sometido a juicio. Sólo aquellos que tenían un puesto relevante en la sociedad podían permitirse correr tal riesgo, aunque sus protestas no tenían ningún resultado.

Afortunadamente, la revolución científica consiguió aniquilar el miedo que la Iglesia había trasladado a la sociedad aunque este miedo se mantuviera hasta finales del s.XIX.


Enlace de interés:


por David Domínguez

sábado, 26 de abril de 2008

Guerra de la Independencia. 2 de mayo de 1808.

En 1789 se produjo en Francia un hecho histórico que cambiaría no sólo la sociedad francesa sino también la sociedad del resto del mundo, hablamos pues de la REVOLUCIÓN FRANCESA; ésta sublevación de carácter burguesa puso en crisis al Antiguo Régimen.

Antecedentes y causas:

Durante esta época el rey Carlos IV reinaba en España (de 1788 a 1808) y tras la ejecución de Luis XVI, España declara la guerra a Francia -Guerra de la Convención- al igual que hacían otros monarcas europeos.


Las primeras victorias se obtuvieron con el general Ricardos pero el signo de la guerra cambió en 1794, cuando el primer ministro Godoy, envió un ejército y éste fracasó acelerando así la paz, que se firmo en Basilea en 1795. Con la firma del tratado de paz, España se unió a Francia en diferentes alianzas contra Portugal y Gran Bretaña y, en estas guerras, la armada española sufrió reverses importantes, como la batalla de San Vicente (1797) y, sobre todo, la batalla de Trafalgar en (1805).


Con la firma del tratado de Fontainebleau, España y Francia acuerdan el reparto de Portugal una vez ocupada, lo que permitió la llegada masiva de tropas francesas que se fueron estableciendo estratégicamente en las ciudades de Madrid, Barcelona, Cádiz y Lisboa.
Sin embargo, pronto se vieron las verdaderas intenciones de Napoleón que no eran otras que ocupar la Península Ibérica e implantar a su hermano José Bonaparte (“Pepe Botella”) como monarca.


Mientras tanto, Godoy convenció a la familia real a huir a Sevilla y, si fuera necesario, exiliarse en América. La Corte vio esto como una ofensa y una rendición por parte de Godoy, por lo que sus opositores y el príncipe de Asturias (el futuro Fernando VII) instigaron un motín popular en Aranjuez en marzo de 1808.

El motín provocó la caída de Godoy y obligó a Calos IV a abdicar en favor de su hijo. Napoleón dio su aceptación pero en realidad estaba aprovechando las disputas entre padre e hijo para él colocar a sus tropas estratégicamente, al poco tiempo, reunía en Bayona a Calos IV y a Fernando VII y los forzó a abdicar a favor de su hermano.

Un grupo de ilustrados liberales –afrancesados- colaboró con José I, éstos veían ahora la oportunidad de realizar los cambios que tanto necesitaba España. Sin embargo, el pueblo español acostumbrado a la monarquía borbónica no aceptaba la nueva situación política.

La Guerra de la Independencia:

El 2 de mayo de 1808 se producía en Madrid un alzamiento popular que se extendió rápidamente por toda España. Los sublevados no reconocía a José I y ante la ausencia de poder legítimo se constituyeron las “Juntas Provinciales de Defensa” quienes organizarían el levantamiento militar, dirigirían los asuntos públicos y redactarían una constitución.


Los franceses sorprendidos por el levantamiento generalizado del ejército y grupos de guerrilleros establecieron un plan para acabar con esta resistencia, sometiendo así a las ciudades que proclamaba su independencia.
En Andalucía, el general Castaño y su ejército derrotó a las tropas francesas en Bailén en julio de 1808, lo que obligó a José I abandonar Madrid. Napoleón tomo cartas en el asunto y con 250.000 soldados logró recuperar el control de Madrid y las ciudades más importantes, excepto Cádiz.


No obstante, por el resto de España el ejército francés padecía una guerra de desgaste y en 1812 el ejército británico dirigido por el general Wellinton, desembarcó en Portugal; éstos juntos los guerrilleros españoles consiguieron la retirada definitiva de los franceses en España.
En 1814 Napoleón y todo su imperio cayó vertiginosamente. La guerra de la independencia había terminado.

Tanto liberales como absolutistas españoles esperaban impacientes el regreso de Fernando VII conocido entonces como “El deseado”.
No obstante, cuando el rey aceptó la propuesta de un grupo de diputados absolutistas – el llamado Manifiesto de los Persas- Fernando VII derogó la Constitución de 1812 conocida como la “Pepa”, siendo esto la primera reacción absolutista contra la incipiente revolución liberal.
Empezaba así lo que sería una constante en la historia española de los s. XIX y XX: la intolerancia y represión por cuestiones ideológicas.




Enlaces de libros que tratan este tema:


por David Domínguez.

martes, 8 de abril de 2008

Malaria, una epidemia histórica

La malaria o paludismo (del italiano “mal aire”), se cree que se origina en los pantanos y estanques. Es una enfermedad parasitaria que se localiza por las zonas tropicales de nuestro planeta, principalmente por el centro de África, Sur de Asia y América Latina. Al cabo del año se produce más de 120 millones de casos clínicos y 1,5 millones de muertos.



La malaria nos viene acompañando desde nuestros orígenes y a lo largo de la historia han sido muchos personajes históricos los que lo han padecido o incluso han muerto a causa de esta enfermedad.
Cabe destacar algunos como: Lord Byron, Alejandro Magno, San Agustín, Genghis Khan, Vespasiano, Dante, Cristóbal Colon, Vasco de Gama, George Washington y un largo etcétera.

Ver otros personajes de la historia afectados por la malaria

La malaria se contrae por unos mosquitos hembras del género Anopheles. Estos actúan como vectores, es decir, son portadores del parásito en su saliva y cuando nos pican para alimentarse de sangre nos transmiten estos parásitos, los cuales, se dirigen al hígado y posteriormente a la sangre.
Los síntomas que producen esta enfermedad son: ataques de fiebre con escalofríos, anemias, dolores de cabeza, náuseas y dolores de las articulaciones.

Para la especie humana existen 4 tipos de Plasmodium que pueden afectarnos:

P. falciparum: el más peligroso ataca en el cerebro y produce la muerte.
P. malariae: menos peligroso que la anterior produce fiebres.
P. ovale: es menos frecuente y potencialmente menos peligroso.
P. vivax: se produce con mayor frecuencia junto con la P. malarie.

El científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo desarrolló una primera vacuna para esta enfermedad aunque su efectividad no es total. Las sustancias más comunes para apaliar la malaria son: el fosfato de cloraquina, cura infecciones por P. falciparum y P. malariae; el fosfato de primaquina, previene recaídas y cura infecciones por P. ovale y P.vivax; la quinina, debe utilizarse con precaución y se usa cuando P. falciparum se vuelve resistente a la cloraquina; y la mefloquina, es muy eficaz, apenas tiene efectos secundarios y combate todas las cepas de Paludismo.

Como ocurre con los antibióticos, estos parásitos están presentando resistencias a los medicamentos contra la malaria y la mejor forma de combatirlos es mediante la prevención. Se recomienda informarse y protegerse si se viaja a estas zonas.

+ Más información

Por David Domínguez.

Puedes contactar conmigo en:   hispanus21@gmail.com